martes, 8 de marzo de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
El testimonio que mandé al Sistema Isha
"Hola:
Soy una mujer de 46 años. Tengo parkinson desde hace 4 años. Cuando percibí que podía ser parkinson lo que yo tenía me aterré pero no lo dejé salir. Mi hermana mayor padece esa enfermedad degenerativa desde hace más de 30 años. Así que sentí que me había alcanzado un determinismo genético inesperado, nunca pensé que a mí. Pero quién soy yo? porqué no? me dije.
Bueno, decía que no dejé salir mi pánico, y me introduje de lleno en una compleja filosofía de la Medicina que me permitió decirme a mí y a quien quisiera escucharme: el parkinson y cualquier enfermedad pueden quitarse.
Pero no es lo mismo decir que hacer... "del dicho al hecho hay un largo trecho". Y con el tiempo pasaron dos cosas: Desarrollé un "Ego espiritual" muy fuerte, trataba de engañarme con esa máscara y engañar a los demás, ilusa de mí, no se lograba ni lo uno ni lo otro. Y lo segundo que pasó: Yo estaba en una cajita con sus 4 lados y un techo; por ese techo, de vez en cuando salía para tomar aire, empujaba lo que me aprisionaba de arriba y buscaba respuestas. Pero muchas voces me decían "acepta" "esa enfermedad no se cura" "es irreal lo que dices"... y esos NO que yo les permití a los otros permear en mí, me metieron de lleno en mi cajita.
Lo peor de mi enfermedad ha sido el insomnio y la depresión. Pero no un insomnio normal, sino taquicardias, ataques de ansiedad o qué sé yo, un rechazo a las camas, sillones y demás. Bastante sueño, pero miedo a dormir. Así expresaba mi cuerpo el rechazo a caer, a descansar, a relajarme. Eso fué hace un año. Poco a poco fui durmiendo mejor.
El año pasado, como en octubre, ví una entrevista que le hicieron a Isha en la televisión. Nada más me bastó verla y escuchar algo de lo que decían para saber que era eso lo que yo necesitaba.
Practico las facetas desde mediados de noviembre, compré el libro, no las conozco personalmente a ustedes, pero les doy las GRACIAS.
He tenido muchísimos beneficios. Son tantas cosas las que saltan a mi corazón, mis ojos y mi entendimiento que no encuentro palabras. Ya llegarán.
Reconozco que hay una chispa divina en mí, reconozco que soy creadora de todo lo que vivo. Y si puedo quitarme la enfermedad, entonces también me la hice, fue un recurso que ocupé para no enfrentar algo o todo en la vida. Entonces me digo: "que creadora más tonta que soy". Pero muchos y en mucho nos hacemos daño a nosotros mismos. Somos crueles con nosotros mismos. La diferencia entre por ejemplo: La envidia (una pasión humana común) y una enfermedad, es que en ésta última, el nivel físico-celular es más fuerte. Un síntoma causa miedo, y ese miedo causa más síntomas, es una reacción en cadena.
La enfermedad sí es, sí exíste. Un pensamiento puede cambiar en un instante. Un cambio a nivel célula es más lento.
La enfermedad tiene mucha bondad. El cuerpo nos enseña, y lo primero que hay que aprender es que no tenemos porqué aplastarla a la enfermedad.
Por estos días estoy trabajando en soltar mi deseo de curarme. Sé que la enfermedad se va ir si yo logro sanarme. El parkinson está repleto de dualidades, contradicción hasta en lo que es: abandono y búsqueda de estar bien a la vez. Y las facetas son UNIFICAR. En la medida que se diluyen los extremos, desaparecen algunos síntomas; sobre todo la inquietud, la ansiedad. Estoy más tranquila, tengo más energía. Es decir, estoy como aquel "sin embargo se mueve" de la historia jajajajaja. Sé que se va quitar, pero quiero soltarlo.Solamente de algo estoy segura: ya no me importa mucho tener o no tener parkinson; nada quiero demostrar,estoy feliz con todo lo que he logrado. Y voy a seguir buscando esa paz y ese amor que mi corazón y mi piel ya sintieron. Tengo fuerza, me la dan las facetas y suavemente la recojo de las hojas de un árbol o nada más de respirar.
Gracias.
María Rosa
de Sonora México."
Eso fue hace una semana más o menos.
Ayer les mandé otro correo del que copio ésto:
"Cuando tengas una chancita, dale mis GRACIAS a Isha y todo mi amor. Llorar con una sonrisa en los labios es sentirme viva. Tengo todavía que atravesar muchos miedos, pero presiento que a más miedo más amor. Y eso me impulsa.
Un abrazo"
SOLO ESTOY SEGURA QUE NO QUIERO SUFRIR. NADIE TENEMOS PORQUÉ SUFRIR. O CUANDO MENOS NUNCA TENDRÍA QUE SER MAYOR EL SUFRIMIENTO QUE EL AMOR. CLARO QUE NO.
Soy una mujer de 46 años. Tengo parkinson desde hace 4 años. Cuando percibí que podía ser parkinson lo que yo tenía me aterré pero no lo dejé salir. Mi hermana mayor padece esa enfermedad degenerativa desde hace más de 30 años. Así que sentí que me había alcanzado un determinismo genético inesperado, nunca pensé que a mí. Pero quién soy yo? porqué no? me dije.
Bueno, decía que no dejé salir mi pánico, y me introduje de lleno en una compleja filosofía de la Medicina que me permitió decirme a mí y a quien quisiera escucharme: el parkinson y cualquier enfermedad pueden quitarse.
Pero no es lo mismo decir que hacer... "del dicho al hecho hay un largo trecho". Y con el tiempo pasaron dos cosas: Desarrollé un "Ego espiritual" muy fuerte, trataba de engañarme con esa máscara y engañar a los demás, ilusa de mí, no se lograba ni lo uno ni lo otro. Y lo segundo que pasó: Yo estaba en una cajita con sus 4 lados y un techo; por ese techo, de vez en cuando salía para tomar aire, empujaba lo que me aprisionaba de arriba y buscaba respuestas. Pero muchas voces me decían "acepta" "esa enfermedad no se cura" "es irreal lo que dices"... y esos NO que yo les permití a los otros permear en mí, me metieron de lleno en mi cajita.
Lo peor de mi enfermedad ha sido el insomnio y la depresión. Pero no un insomnio normal, sino taquicardias, ataques de ansiedad o qué sé yo, un rechazo a las camas, sillones y demás. Bastante sueño, pero miedo a dormir. Así expresaba mi cuerpo el rechazo a caer, a descansar, a relajarme. Eso fué hace un año. Poco a poco fui durmiendo mejor.
El año pasado, como en octubre, ví una entrevista que le hicieron a Isha en la televisión. Nada más me bastó verla y escuchar algo de lo que decían para saber que era eso lo que yo necesitaba.
Practico las facetas desde mediados de noviembre, compré el libro, no las conozco personalmente a ustedes, pero les doy las GRACIAS.
He tenido muchísimos beneficios. Son tantas cosas las que saltan a mi corazón, mis ojos y mi entendimiento que no encuentro palabras. Ya llegarán.
Reconozco que hay una chispa divina en mí, reconozco que soy creadora de todo lo que vivo. Y si puedo quitarme la enfermedad, entonces también me la hice, fue un recurso que ocupé para no enfrentar algo o todo en la vida. Entonces me digo: "que creadora más tonta que soy". Pero muchos y en mucho nos hacemos daño a nosotros mismos. Somos crueles con nosotros mismos. La diferencia entre por ejemplo: La envidia (una pasión humana común) y una enfermedad, es que en ésta última, el nivel físico-celular es más fuerte. Un síntoma causa miedo, y ese miedo causa más síntomas, es una reacción en cadena.
La enfermedad sí es, sí exíste. Un pensamiento puede cambiar en un instante. Un cambio a nivel célula es más lento.
La enfermedad tiene mucha bondad. El cuerpo nos enseña, y lo primero que hay que aprender es que no tenemos porqué aplastarla a la enfermedad.
Por estos días estoy trabajando en soltar mi deseo de curarme. Sé que la enfermedad se va ir si yo logro sanarme. El parkinson está repleto de dualidades, contradicción hasta en lo que es: abandono y búsqueda de estar bien a la vez. Y las facetas son UNIFICAR. En la medida que se diluyen los extremos, desaparecen algunos síntomas; sobre todo la inquietud, la ansiedad. Estoy más tranquila, tengo más energía. Es decir, estoy como aquel "sin embargo se mueve" de la historia jajajajaja. Sé que se va quitar, pero quiero soltarlo.Solamente de algo estoy segura: ya no me importa mucho tener o no tener parkinson; nada quiero demostrar,estoy feliz con todo lo que he logrado. Y voy a seguir buscando esa paz y ese amor que mi corazón y mi piel ya sintieron. Tengo fuerza, me la dan las facetas y suavemente la recojo de las hojas de un árbol o nada más de respirar.
Gracias.
María Rosa
de Sonora México."
Eso fue hace una semana más o menos.
Ayer les mandé otro correo del que copio ésto:
"Cuando tengas una chancita, dale mis GRACIAS a Isha y todo mi amor. Llorar con una sonrisa en los labios es sentirme viva. Tengo todavía que atravesar muchos miedos, pero presiento que a más miedo más amor. Y eso me impulsa.
Un abrazo"
SOLO ESTOY SEGURA QUE NO QUIERO SUFRIR. NADIE TENEMOS PORQUÉ SUFRIR. O CUANDO MENOS NUNCA TENDRÍA QUE SER MAYOR EL SUFRIMIENTO QUE EL AMOR. CLARO QUE NO.
viernes, 18 de febrero de 2011
viernes, 27 de febrero de 2009
solo una idea

El cuerpo habla. Nos quiere decir muchísimas cosas. El movimiento en general expresa tanto. Armonía o desequilibrios. Suavidad, fortaleza... abanico de emociones en una mano que se abre, en un pie que se levanta, en un torso que voltea, en un cuello que suelta la tensión, en una sonrisa que relaja o en un ríctus que paraliza los sueños...
Quise escribir muchos post fragmentando los síntomas del parkinson y lo que dicen en mi cuerpo: Rigidez, Lentitud, Fatiga, Desequilibrios, Inestabilidad Postural, Dificultad para hablar, para caminar... y tantos más...
Pero se me revolvían los significados, y es que las partes encajaban en el todo y el todo en las partes... Autoestima, decisión, valentía, fuerza, suavidad, cambio, flexibilidad, poder, querer, motivación, libertad, equilibrio, aprendizaje constante, asombro por la vida...
Y es que después de mucho pensar, se me vino a la mente lo más simple...
El parkinson (no sé si todas las enfermedades, pero ésta si) es pasar a otro nivel...
La naturaleza nos quiso mostrar algo que no aprendimos en varias ocasiones, como en un cressendo... hasta que algo se reventó... y nuestro cuerpo desechó esa cuerda y se echó mano de otra, sin usar, quizás desconocida para nuestra conciencia individual, pero no así para nuestra historia genética...
Entonces el parkinson apareció... y no sé si nos podremos considerar afortunados, pero ahora el grito y la enseñanza son más nítidos...
A cada paso, en cada momento, el cuerpo y la mente nos hablan...
Nuestra labor es descubrir, es develar, es hacer, es cambiar, es mejorar, y sobre todo y lo primero: NO TENER MIEDO Y QUERER...
Es una realidad que todo se siente más intensamente para un parkinsoniano... físicamente y emocionalmente...
No es raro oir decir a un EP "no sé porqué, pero ahora tengo la sensibilidad a flote, se siente más todo"
Y es tan simple como eso, tan complejo como eso: la debilidad es extrema y en ocasiones bloquea... la energía desborda.... surge la ansiedad... la quietud enerva... y todo junto es dinamita para el cuerpo... ya no se sabe qué hacer.... el miedo y la indecisión son tan fuertes que se tiembla...
Reinan los extremos...
Y la enseñanza es tan clara en ocasiones: nada más bajarle o subirle un poco a las cosas... buscar el punto medio, el equilibrio...
Y la enseñanza está tan escondida a veces... son tantas cosas las que hay que desenmarañar...
Pero lo primero y lo que abre un gran paso a la esperanza: NO TENER MIEDO Y ESTAR TRANQUILO...
martes, 18 de noviembre de 2008
dependencias
Cuando leí algunos artículos de Mark Hurni, se me abrieron nuevos espacios de comprensión y aunque maneja muchos aspectos técnicos, me quedó una idea a la que le he seguido dando vueltas...
Él habla de que el organismo segrega muchas sustancias que yo llamo de protección, y que van creando dependencias... es decir, ante determinadas situaciones se generan hormonas, neurotransmisores o qué se yo... que van haciendo pasar más facilmente o de manera acentuada, cierto pasaje de vida...
Cuando esto se hace muy repetitivo, el organismo se acostumbra y como en las drogas, cada vez necesita más...
Y llega un momento en que ya internamente no hay suficiente de esa sustancia....
Nos acostumbramos a niveles altísimos de estrés... adrenalina, la misma dopamina, acetilcolina, y quién sabe qué más... el cuerpo es tan perfecto y misterioso...
Lo cierto es que se suple internamente lo que externamente no le estamos dando al organismo y nuestro funcionamiento lo está pidiendo....
De alguna manera este proceso es natural y a la vez artificial...
Y se rompe un dique... se llega al límite y aparece una armadura de protección...
Ya no hay más de eso que nos movía...
el organismo nos obliga a actuar de otra forma...
el sentido de abstinencia se manifiesta esplendoroso en el pk... borracheras, temblores, impotencia...
Hurni menciona con una claridad que yo le aplaudo, el "estado de agrado"... el bienestar verdadero... el placer cotidiano en lo maravilloso de lo pequeño y de todos los días...
hay que generar naturalmente y de verdad, poco a poco, todas esas sustancias que le hacen bien al cuerpo como un todo...
viernes, 31 de octubre de 2008
para tomar en cuenta
La Nueva Medicina habla de la Vagotonía y la Simpacotonía, que en forma general son los periodos diferenciables de calma, autocuración y resolución del conflicto (vagotonía) y periodo de conflicto activo, de ansiedad, de generación (simpacotonía). Día y noche, intranquilidad y relajación, agitación y descanso, desgaste y recuperación...
Observable en el parkinson, en mi parkinson... estos periodos pueden ser largos o cortos, depende de las circunstancias emocionales o de la actividad que requiere energía adicional... en mi, generalmente son días...
También es importante tomar en cuenta la etapa epileptoide o punto cumbre del proceso... yo la siento con una aceleración de la ansiedad, de los síntomas dolorosos o del cansancio...
La medicación altera estos procesos... tenemos que tener esto muy presente... yo tomo levodopa en pequeñas dosis y lo siento así... recordando que hace muy poco no la tomaba, percibo la diferencia... me ayuda a estar mejor en los momentos que estoy mas mal, pero nunca dejo de sentir su efecto....
La Nueva Medicina dice que las enfermedades como tal, se dividen en frías y calientes todas, las primeras corresponden a la etapa de simpacotonía y las segundas corresponden a la etapa de vagotonía. Es decir, las frías son en la etapa de conflicto activo y las calientes en la etapa de solución del conflicto.
El conflicto del parkinson es de motricidad, que en la etapa de simpacotonía está identificado como parálisis (esclerosis, atrofias musculares)... al resolverse en parte el conflicto, casi siempre de manera natural obligada... se entra a la etapa de vagotonía, y entonces la enfermedad es caliente... comienza la autocuración...
Si el proceso entra en recaidas constantes, se hace crónico y se convierte en parkinson...
Pienso yo que el parkinson es un proceso natural de autocuración en espiral y lleva en sí mismo la simpacotonía, la vagotonía, el punto epileptoide...
Es algo que lleva muchos años gestándose en el organismo y tarda en regenerarse lo mismo que tardó en generarse... eso si además se está haciendo lo adecuado con la forma de vivir...
Creo que lo importante es darse cuenta y no tener miedo... cuando menos no del miedo que paraliza, sino del que impulsa, del que motiva...
Qué tenemos para perder si nos ponemos a trabajar con las emociones y con los pensamientos?
y en cambio, si podemos ganar mucho... lo menos, es paz y tranquilidad para nosotros mismos y para los que están a nuestro alrededor...
lunes, 13 de octubre de 2008
mi parkinson
"Mi mano derecha es una golondrina
Mi mano izquierda es un ciprés
Mi cabeza por delante es un señor vivo
Y por detrás es un señor muerto"
Vicente Huidobro
Mi mano izquierda es un ciprés
Mi cabeza por delante es un señor vivo
Y por detrás es un señor muerto"
Vicente Huidobro
No sé si mi parkinson será leve... quiero creer que sí... yo lo mido así porque puedo hacer todo... y en general estoy bien...
Nada ganaría con renegar o ser negativa... ponerse en plan de víctima no ayuda y en cambio perjudica bastante...
Tampoco me quiero engañar... los síntomas están en mi, sobre todo la lentitud y la dificultad en el habla, entre otros..
Debo confesar que me provoca algo de miedo expresar aquí mis opiniones... pues no tengo muchas respuestas... muchos pueden leer esto y la salud es algo muy serio... no me queda entonces más que ser cuidadosa y muy sincera...
Tengo algunas certezas y me van surgiendo dudas y más dudas...
pero de algo estoy segura:
la medicina de hoy es en muchísimo un negocio... y trata con "enfermedades" no con seres humanos...
lo que más ayuda es el amor, la libertad, la independencia... SER y ayudar a otros a que también sean...
una enfermedad, en este caso el parkinson, no es el final... sino el inicio de un cambio para mejor, si así se quiere...
la enfermedad expresa en el cuerpo lo que el alma está sintiendo... nuestra labor es descubrirlo y trabajarlo... modificarlo...
el parkinson, mi parkinson fue como una olla con agua, que hervía y hervía.... y hubo un momento en que cedió la tapa... se desbordó la presión...
ayuda bajarle al fuego, destapar un poco, tirarle algo de agua...
hacer la vida más amena, agradable...
poner atención en los no puedo... cambiar algunos por no quiero y dejarlos... y convertir algunos no puedo por sí quiero y hacerlos con amor...
buscar lo que siempre hemos querido, de a poco, visualizarlo... a veces está tan al alcance de la mano...
Pensaba seguir analizando y transcribiendo textos... Hurni seguía... pero decidí escribir una serie de post con mi sentir sobre cada uno de los síntomas del parkinson y cómo los he relacionado con las actitudes y las emociones...
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